¿Cuáles son las enfermedades más comunes de los hondureños?

¿Ensu familia hay al menos un pariente con diabetes, hipertensión arterial, alcoholismo, depresión, ansiedad, alergias o infecciones respiratorias o con virus como el zika, dengue, chikunguña, entre otros?

Al hablar de las enfermedades más comunes entre los hondureños, las mencionadas antes encabezan la lista de padecimientos que son atendidos en los hospitales o centros de salud públicos y privados del país. A los médicos no les sorprende recibir pacientes con alteraciones en sus niveles de azúcar, presión alta, tos, gripe o con los síntomas producidos por la picada del zancudo Aedes aegypti.

Y no hemos olvidado los trastornos mentales más frecuentes: depresión y ansiedad. Estas dos enfermedades muchas veces no reciben suficiente atención de parte de las propias personas afectadas o de sus familiares. Decimos «ando triste» o «me siento ansioso» con misma naturalidad con que saludamos a nuestros amigos.


Prevenir los males que aquejan más la salud de la población hondureña debería de ser un objetivo de cada uno de nosotros. Ya sabemos que comer sano, ejercitarse, relajarse en actividades de esparcimiento con familiares o amigos, disfrutar de la naturaleza, dormir bien, etcétera, pueden disminuir el riesgo de enfermarnos. La pregunta entonces es: ¿por qué nos descuidamos?

Casi en su totalidad, las enfermedades que más nos atacan son evitables si somos responsables con nuestro cuerpo y visitamos periódicamente a un doctor para que lo examine a fin de detectar a tiempo cualquier anomalía; pero tampoco somos constantes en los chequeos médicos (por supuesto, hay excepciones).

Estas examinaciones son vitales también para descubrir oportunamente otra afección con una elevada prevalencia: el cáncer. Su complejidad clínica exige una detección temprana para acrecentar la probabilidad de que el tratamiento resulte exitoso y las células cancerígenas sean extirpadas por completo e impedir de esa manera su reaparición.


Las cifras de incidencia de esta enfermedad y de las otras más comunes en el país, presentadas por la Secretaría de Salud, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Colegio Médico de Honduras procuran reflejar un estado epidemiológico actualizado; no obstante, las verdaderas estadísticas que podrían revelar la realidad sanitaria del país no son computables debido a la insuficiente cobertura hospitalaria del sistema de salud nacional.

Decir que hay un número específico de pacientes con zika, por ejemplo, no es un dato confiable porque son muchas las personas enfermas por ese virus que no pueden acceder a hospitales o centros de salud y a consecuencia de ello, los datos reportados solo toman en cuenta los expedientes de aquellas que sí son asistidas en esos lugares.

La tarea de disminuir la cantidad de hondureños con enfermedades comunes recae en cada uno, en los padres de familia y en el Estado. La prevención es importante pero además lo es el estilo de vida que llevamos y la inclusión de las personas más desfavorecidas económica y socialmente dentro de la cobertura nacional sanitaria.

  • On 5 agosto, 2016
Tags: Enfermedades, Hondureños