El zika es una emergencia sanitaria en el país
Honduras es la nación centroamericana con más casos de zika: 29 000 solo en el presente año; es decir, el 70% del total en la región. Los hospitales, centros de salud o clínicas privadas reciben diariamente cientos de pacientes con los síntomas característicos del virus originario de África.
Fiebre de 39 grados centígrados, dolor de cabeza, muscular y en articulaciones, debilidad, inflamación en manos y pies, conjuntivitis, erupciones en la piel e incluso alteraciones neurológicas, conforman la sintomatología de esa enfermedad que ha provocado en Honduras 24 nacimientos confirmados de bebés con microcefalia (cabeza anormalmente pequeña) y 133 personas con el síndrome de Guillain-Barré (un trastorno neurológico que puede causar parálisis).
De estas últimas, seis han fallecido según reportes de la Secretaría de Salud, institución que llama a los enfermos de diabetes o hipertensión al igual que a las mujeres embarazadas a ser precavidos por su fragilidad física frente al virus, cuyos síntomas duran de cuatro días a una semana y el período de incubación, entre 3 y 12 días.
El zika se contrae por medio de la picada del mismo zancudo del género Aedes que transmite el dengue, el chikunguña y la fiebre amarilla; o puede traspasarse de una persona a otra a través de las relaciones sexuales y actualmente se investiga si también mediante transfusión sanguínea. En la primera semana de infección, el virus puede encontrarse en la sangre de alguien infectado. También se ha descubierto en la orina, el líquido amniótico, el semen, la saliva y el líquido del encéfalo y la médula espinal.
Su tratamiento conlleva descanso, tomar acetaminofén, beber líquido en abundancia, antihistamínico contra la picazón y consumir esteroides para la conjuntivitis. La forma de prevenirlo implica rociarse con repelente, instalar mosquiteros alrededor de las camas o cunas, vestirse con ropa que cubra la mayor parte del cuerpo, controlar la infestación del vector y eliminar los criaderos de zancudos.
Estos insectos dejan sus huevos en el agua limpia o sucia así como dentro de recipientes que almacenan agua: a causa de ello se deben mantener tapados esos utensilios, limpiarlos y vaciarlos al menos una vez por semana. Además es importante avisar a las autoridades si hay tuberías derramando líquido o puntos en lugares públicos donde se desarrollan las larvas del mosquito; y organizar o participar en labores destinadas a matar zancudos adultos fumigando con insecticida y a las larvas o huevos aplicando larvicidas.
Los sitios más comunes donde se reproducen los zancudos son los hogares y sus alrededores, principalmente en objetos capaces de contener agua: canaletas del techo, neumáticos, maceteras, cajas, envases; en centros educativos, en zonas de recreación como jardines o piscinas, parques, canchas de futbol, en mercados, etcétera.
Ante los múltiples lugares del país con incidencia del zika y dada la numerosa cantidad de personas que lo han contraído, el Gobierno anunció unos días atrás que desembolsará 30 millones de lempiras más con el fin de que la Secretaría de Salud combata el virus a nivel nacional, enfocándose especialmente en casos de pacientes con Guillain-Barré y en mujeres embarazadas para impedir que sus hijos nazcan con microcefalia.
Ambas son las mayores consecuencias del zika, puesto que se trata de una infección leve con la cual solo una de cuatro o cinco personas presenta síntomas. Otra preocupación radica en la propensión de la población hondureña a infectarse con el virus, debido a que el clima tropical favorece el desarrollo del zancudo Aedes y la acción humana por erradicar los criaderos del insecto es insuficiente.

Los comportamientos relacionados con la respuesta al zika, de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), deben centrarse en la protección individual, el empoderamiento de la comunidad, el control del vector y la prevención, la protección de los grupos de alto riesgo, el reconocimiento de los síntomas y la búsqueda de atención para las personas afectadas.
Las labores frente al virus requieren aumentar la comprensión del público general acerca de la enfermedad y fomentar la participación de la comunidad para protegerse a sí misma y a las familias. Con el cumplimiento de estos dos objetivos el zika dejaría de catalogarse como una emergencia sanitaria en Honduras.
Organización Panamericana de la Salud (OPS)
Secretaría de Salud de Honduras
- On 19 agosto, 2016
