El zika se previene dentro y fuera de la casa
Cada día hay más casos de zika en Honduras a pesar de los esfuerzos individuales, comunitarios y gubernamentales por contrarrestar la incidencia del virus: eso refleja que las iniciativas actuales no son suficientes ni efectivas para evitar la propagación de la enfermedad provocada por el zancudo Aedes aegypti.
Las campañas de comunicación en medios de difusión masiva, como televisión, radio, periódico, al igual que en redes sociales son esenciales para educar a la población hondureña acerca de qué es el zika, cuáles son sus principales síntomas y efectos, pero sobre todo con el fin de concientizarla sobre cómo prevenir la afección viral.
Mucho se ha mencionado que el principal factor de control del vector es la erradicación de los criaderos del mosquito, seguido de la limpieza y el vaciamiento permanente de recipientes con agua, así como una correcta protección a las picadas mediante el uso de ropa que cubra el cuerpo, repelentes, mallas o telas metálicas en la cama, las ventanas o las puertas.
Estas acciones preventivas deben comenzar en el hogar puesto que es el lugar donde normalmente se encuentran las personas durante los lapsos en que el zancudo pica con mayor propensión: las primeras horas del día y el atardecer. Tapar el agua que se consume para lavar, asear y cocinar o arrojar aquella que se ha estancado por la lluvia y que no se utiliza, evita que el mosquito anide dentro de la casa.
En una vivienda hay varios potenciales depósitos o recipientes de larvas que deben permanecer secos para impedir el desarrollo del zancudo Aedes aegypti, entre ellos: canales de desagüe, botes, llantas, maceteras, cajas, bolsas, cubetas, botellas, charcos o cualquier accesorio donde se pueda acumular agua.
De los cuidados en el hogar la prevención se traslada a los lugares públicos o donde convergen grupos sociales: escuelas, instituciones, templos religiosos, parques, canchas de futbol, mercados, centros comerciales, etcétera. En todos estos sitios se deben efectuar labores constantes de limpieza en consecuencia del número de personas que podrían enfermarse por picaduras.
Aquí debe ponerse énfasis en las tareas comunitarias como método de contención frente al virus ya que si la precaución inicia en la casa continúa fuera de ella, principalmente en los espacios en que convergen las personas para divertirse, estudiar, alabar a Dios, realizar compras o trabajar.
Mayores esfuerzos en conjunto como sociedad y particulares dentro de los hogares, acompañados de una política de salud pública conforme a la magnitud de la situación producida por el zika, son caminos que propiciarían una reducción de la prevalencia de esa enfermedad y de las implicaciones para los hondureños.
Organización Panamericana de la Salud (OPS)
Secretaría de Salud de Honduras
- On 2 septiembre, 2016
